José María Fonollosa (Barcelona, 8 de agosto de 1922 – † 7 de octubre de 1991)
fue un poeta español de posguerra. Se le considera un caso singular de poeta
secreto en la literatura española (al estilo de Kavafis o Pessoa), ya que se
mantuvo inédito durante más de cuarenta años, entre 1948 y 1990, periodo en que
permaneció al margen de corrientes literarias y totalmente desconocido para
crítica y público.
Nació en 1922 en Can Tunis, Barcelona. Posteriormente,
durante la adolescencia se trasladó al barrio de Poble Sec.
Publicó su primer libro de poemas en 1945, todavía no cumplidos los 23 años. Se
trata de La sombra de tu luz donde se aprecian influencias de poetas como
Salinas, Guillén, Lorca y Alberti y, en general, del estilo y los temas
generación del 27 de antes de la guerra. Las formas métricas son las utilizadas
por los poetas del 27, como las canciones de arte menor de tipo tradicional,
romances, sonetos e incluso décimas al estilo de Jorge Guillén. El tema es el
amoroso, al modo intelectual y distanciado del 27. No se aprecia sin embargo
influencia alguna de las vanguardias o del surrealismo, en boga en la época de
preguerra en que escriben los del 27.
Dos años más tarde, en 1948, aparecen los cinco poemas de Umbral del silencio:
renuncia al arte menor y, en su lugar, aparece el verso alejandrino, y,
especialmente, la estrofa de cuatro versos endecasílabos sin rima. Aunque los
temas siguen siendo deudores del 27, aparecen preocupaciones religiosas, propias
de la época, que quedarán diluidas en sus composiciones posteriores por un tono
amoral y escéptico. En 1951 en colaboración con Alfredo Papo publica Blues y
cantos espirituales negros. Aquí finaliza el periodo de aprendizaje del poeta y,
de hecho, aquí acaba su obra publicada hasta que en 1990 Pere Gimferrer le
rescate para el público lector, al editar Ciudad del hombre: Nueva York, y Joan
Manuel Serrat (1992) y Albert Pla (1995) lo den a conocer al gran público al
poner música a algunos de sus poemas.
Eso no significa ni mucho menos que dejase de escribir: en 1948 preparó un
manuscrito titulado Los pies sobre la tierra, que nunca llego a imprimirse, pero
que tiene gran importancia porque supone el inicio de Ciudad del hombre, un
vasto ciclo poético que abarcaría cuatro décadas y que no se vio mermado en
absoluto porque no llegase a imprenta. Trabajó paralelamente en otra trilogía
poética abortada: Soledad del hombre, formada por Destrucción de la mañana, Los
rezagados (algunos de cuyos poemas se reelaborarían para Ciudad del hombre) y
Tú, cotidiana.
En 1951 marcha a Cuba, donde permanecerá durante diez años. Tras su regreso a
Barcelona en 1961 colaboró en la revista Poesía Española.
En 1987, un encuentro casual con Pere Gimferrer en Barcelona dio lugar a su
primera publicación, en 1990 y tras cuarenta años, de una antología de 97 poemas
a la que tituló Ciudad del hombre: Nueva York, utilizando el callejero
neoyorquino para titular los poemas. Fonollosa muere el 7 de octubre de 1991 en
Barcelona.
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