Poemas de Serafín Estébanez Calderón

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Serafín Estébanez Calderón

Serafin Estebanez Calderon "El Solitario" (Malaga, 27 de diciembre de 1799 - 15
de febrero de 1867), escritor costumbrista, flamencologo, critico taurino y
politico espanol.
Hijo de Francisco Estebanez y de Maria Calderon, fue de
familia economicamente modesta pero al parecer linajuda. Paso en Malaga su ninez
y juventud. Al morir sus padres, siendo el de muy escasa edad, fue recogido por
unos tios que le dieron una esmerada educacion en el colegio de Antonio Recalde,
quien le inclino seguramente hacia las letras; alli tuvo por condiscipulos a los
luego tambien ilustres Andres Borrego, que seria despues su amigo del alma hasta
el fin de sus dias, y Antonio de Miguel. Marcho a Granada para estudiar Leyes y
Humanidades y, muy joven todavia, en 1819, logro la catedra de Griego de la
misma. El 15 de octubre de 1822 se incorporo como abogado al colegio de Malaga y
poco despues gana por oposicion la catedra de Retorica del Seminario de la misma
ciudad. Identificado con el liberalismo, tuvo que refugiarse en Gibraltar en
1824 cuando invadieron el pais los Cien Mil Hijos de San Luis; logro, sin
embargo, purificarse, como se decia en la epoca, es decir, pasar juicio de
antecedentes politicos, y volvio en 1825 a Espana matriculandose como abogado en
Granada y abriendo bufete en Malaga. En 1830 marcho a Madrid e inicio con el
seudonimo de El Solitario en acecho, que luego abreviaria en El Solitario, sus
colaboraciones en el Correo Literario y Mercantil; sus posturas liberales ya
eran bastante tibias y poco comprometidas, y se fueron desvaneciendo con el
tiempo.
Publico algunas poesias con el seudonimo de E. Sefinaris que recogio en Poesias
(1831). En julio de 1831 fundo junto a Ramon Mesonero Romanos la revista
literaria Cartas Espanolas, donde publicaria numerosos poemas, bocetos
costumbristas y resenas bibliograficas. En febrero de 1833 Estebanez fue
nombrado redactor del Boletin que editaba la Junta de Comercio y el 17 de
noviembre del mismo ano el ministro de Fomento, Francisco Javier de Burgos le
nombro redactor principal y director del Diario de la Administracion y le
encargo traducir los Principios de Administracion de Charles Jean Bonnin. En
1834 el general Zarco del Valle le nombro auditor general del Ejercito del Norte
y participo en varios combates de la Primera Guerra Carlista, formando parte del
ejercito de Rodil y posteriormente del de Fernandez de Cordova, por los cuales
se le dieron la Cruz de San Fernando y la cruz especial de Mendigorria. En
diciembre de 1835 se le nombro jefe politico de Logrono e inicio por entonces
sus estudios de lengua arabe, segun testimonia la correspondencia que
intercambio con Pascual Gayangos. En 1837 obtuvo la catedra de arabe del Ateneo
de Madrid, pero tuvo que dejarla para ir al nuevo cargo de jefe politico de
Cadiz y posteriormente de Sevilla en 1838. Publico algunos poemas en El
Observatorio Pintoresco, revista en la que tambien colaboraba su amigo Luis de
Usoz; edito en una coleccion de novelas patrocinada por este ultimo su novela
Cristianos y moriscos (1838), dentro de la estetica del Romanticismo. El mismo
ano fundo en Sevilla el Museo de Pintura y Escultura y la Biblioteca Provincial.
El 23 de enero de 1839 caso con la malaguena Matilde Livermoore y Salas, que
inspiro su poesia amorosa posterior; de ella tuvo un hijo, Serafin, ese mismo
ano; este matrimonio impulso su carrera politica, pues a traves de el emparento
con el famoso financiero Jose de Salamanca, y desde entonces fue diputado de las
Cortes en diversas legislaturas y academico de la Historia, ministro, consejero
de Estado y senador. Estos cargos le permitieron desarrollar tambien una
importante faceta como coleccionista y bibliofilo. El 21 de agosto de 1856 murio
su esposa. Sera nombrado Consejero Real en noviembre de 1856 y Consejero de
Estado tres anos mas tarde. Murio el 15 de febrero de 1867.

a la excma. seÑora marquesa de lambrano
Mis tímidos versos concede, Señora, que a tu fausto amparo rendidos se acojan: que la flor humilde s... [leer completo]
letrilla vii
Los juegos En la noche clara del señor san Juan, las rojas candelas me puse a saltar. En vano las ll... [leer completo]
letrilla ii
La declaración En vano, zagala, podrete ocultar el fuego en que siento mi seno abrasar; que amor en ... [leer completo]
letrilla xix
La infidelidad En pos de mi amada salí al manantial, y hallé otra pastora ¡ay Dios!, por mi mal. Gra... [leer completo]
letrilla xii
El pañuelo ¡Oh don de mi amada, regalo sin precio, prenda de mi vida, oh fino pañuelo! En tu hermosa... [leer completo]
letrilla viii
El requiebro La rosa que al alba ofreciendo está sus gratas esencias, su tez virginal; la fruta sabr... [leer completo]
letrilla xiv
El columpio Entre un alto roble y un verde nogal un columpio hermoso solemos colgar; aquí las pastor... [leer completo]
letrilla ix
La fantasma pastoril Por burla me cubro la frente con hojas, y la rubia cara me pinto con moras: el ... [leer completo]
letrilla xiii
El ramillete ¡Oh blanca azucena honor de vergeles, del amor más puro emblema inocente! ¡Oh rosa enca... [leer completo]
letrilla xv
La ilusión del retrato Como un inocente estaba mirando la corriente tersa del arroyo manso; y sin qu... [leer completo]
letrilla xvii
El juego Vendados los ojos de un blanco cendal, con las pastorcillas me salgo a jugar; de la mano as... [leer completo]
letrilla iii
El árbol Ayer mi Pastora subió a este manzano a coger la fruta de sus verdes ramos; Mas yo que la hu... [leer completo]
letrilla xi
La corderilla La blanca cordera que mi pastorcilla me dio por regalo al cumplir su día, miradla cual... [leer completo]
letrilla xviii
El baile Ayer en el baile me encontré a Damón, alegre triscando con Dafne mi amor. Picome de celos t... [leer completo]
letrilla xx
La lección Por ver en la aldea mi ingenio lucir, quiso mi bien darme lección de escribir: en la anch... [leer completo]
letrilla xxiv
El arroyo Arroyuelo manso, raudal cristalino, ¡oh cuánto me agrada tu inquieto bullicio! Tú riegas l... [leer completo]
letrilla i
El cantor aldeano Los trinos suaves de los ruiseñores que amantes requiebran a la fiel consorte; el ... [leer completo]
letrilla x
El baño En el claro estanque del fresco vergel, a mi adoradilla bañándose hallé. Entre enredaderas y... [leer completo]
letrilla xvi
Las paces Si de hacer las paces que es tiempo ya juzgo, al soto desciendo y a un árbol me subo. Mi D... [leer completo]
letrilla xxii
La fiesta en el río Ir suele en la siesta mi dueño querido a perder las horas jugando en el río. En ... [leer completo]
letrilla v
La astucia En el valle opuesto por do sale el sol, tiene al pie de un sauce su choza mi amor. La fáb... [leer completo]
letrilla xxi
El encarecimiento Los silbos agudos del furioso viento, que indómito arranca los robles y cedros; el... [leer completo]
letrilla iv
El vaticinio Desvalido y pobre el tiempo vendrá de ser en la aldea rico mayoral; un pingüe rebaño ll... [leer completo]
letrilla vi
¡Qué travesura! Riyéndose aleve Dafne prometió abrirme su choza anoche a las dos. Saltando de gozo m... [leer completo]
letrilla xxiii
La turbación Id, mansas ovejas, a templar la sed al abrevadero del fresco vergel: las yerbas del mar... [leer completo]
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